Son varios los consejos y criterios a sugerir cuando se decide reformar la cocina . No es lo mismo cuando se vive dentro de la casa mientras se realizan las obras, o cuando las tareas se pueden desarrollar sin que este toda la familia dentro de la casa durante la construcción.
Primera sugerencia: vivir en otro lado mientras se realicen los trabajos. Se consiguen dos cosas.
- No angustiarse y vivir la tensión de las obras, el polvillo, los operarios.
- Dejar libertad a los profesionales a realizar su trabajo sin molestarse.
En la segunda opción los resultados suelen ser más rápidos y menos cruentos para la salud mental de quienes la sufren (la familia)
Como superar las tensiones que se producen al tener “paletas” en casa
Tarea difícil si las hay. Tanto para los que la sufren (la familia) como para los que involuntariamente las generan (empresa y operarios).
Recomiendo evitar estas tensiones tomando la distancia posible y dejando que los trabajos se realicen con la casa sola. Se consigue imprimir mayor dinamismo a las faenas y sobre todo al no estar en lo cotidiano, sobre los operarios, ellos rinden mejor el tiempo.
Si se debe vivir el mientras tanto, aconsejo:
- Armarse de paciencia.
- No pensar que una demora en los trabajos, significa desatención (las obras están llenas de eventualidades)
- No endiosar al arquitecto o empresario que realice los trabajos para luego denostarlos en el primer problema que se presente. Todos ellos, normalmente, trabajan para mejorar su cocina. No tienen interés alguno en demorarse ni en sufrir caras largas.