A) Precio cerrado y medición cerrada, lo que se conoce normalmente como “llaves en mano”. Para eso debes tener un proyecto que raye la perfección, o sea muy definido, muy preciso y que se ajuste perfectamete a tus requisitos, porque los cambios posteriores suelen resultar carísimos.
B) Precio cerrado, medición abierta. Sólo para el caso en el que tengas dudas acerca del “tamaño” de la casa y puedan aparecer ampliaciones (o reducciones).
En todo caso, debes especificar en el contrato de forma clara lo siguiente:
- Las fechas de inicio y final (aproximadas, con un razonable margen)
- La forma de pago (contra certificación de la DF)
- Las garantías
- Las retenciones
Tan importante como el constructor es la Dirección Facultativa, piensa que van a ser los que dan el visto bueno a la construcción, te interesa que estén siempre de tu parte. Cuidado con las DF “recomendadas” por el constructor.